
Ora resulta que cualquier tlaconete de barrio puede fumarse un churro, volar al espacio sideral, sentirse el tarzán de cualquier Chita y decir que tiene los galones necesarios para ostentar un cargo público.
Pero bien dice el refranero popular: No tiene la culpa el indio sino quien lo hizo compadre.
En otras palabras: No tiene la culpa Juanito, sino el babas de López Obrador que le dio cobijo y ahora siente que su cuervo le está sacando los ojos.
Este pintorezco personaje ataviado con su multiretratada camisita roja y rayas negras, con su bandita cacha-sudores en la cabeza, sus mofletes brillosos y un cínismo a prueba de todo, no sólo se ha rebelado a su pacto inicial con su tatiasca AMLO: de asumir como delegado de Iztapalapa para ceder su cargo a Brugada.
No.
Ahora, el tipo en ciernes, cual Obama de la Bondojo, rodeado por un halo cuasimesiánico, ha dicho que no va a abodecer al Peje, que ya le gustó esto del poder, que se va a quedar como delegado, que después va a ocupar la jefatura de gobierno del DF, al terminar va ser presidente de la República, para después ocupar la presidencia de la OEA, de la ONU, y ser el primer Papa latino en la historia de la Santa Sede.
Y su nieve que la quiere?
2 comentarios:
bien merecido lo tiene el Peje por querer seguir pensanedo que sigue siendo el rey de la manada como dice el dicho le salió la criada respondona, ahora se le va a tener que hincar para que cumpla Juanito su promesa. Aunque como se le esta poniendo el tal Juancho va a tener que tener que organizarle su campaña para la Presidencia ni modo al mejor cazador se le va la liebre no creen?
bien merecido lo tiene el Peje por querer seguir pensanedo que sigue siendo el rey de la manada como dice el dicho le salió la criada respondona, ahora se le va a tener que hincar para que cumpla Juanito su promesa. Aunque como se le esta poniendo el tal Juancho va a tener que tener que organizarle su campaña para la Presidencia ni modo al mejor cazador se le va la liebre no creen?
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