
Harto de escuchar las mentadas de madre en contra de los choferes de nuestro tres veces heróico servicio de transporte público y de lo gacho que están tanto el mismo servicio y las unidades como para que encima le hayan aumentado el pasaje a 5 pesos, decidí pues aventurarme y lanzarme a un reto extremo: dejar descansar mi "patas de hule" un rato y subirme a un micro.
Pero no cualquier micro, pensé, así que lo primero fue investigar que ruta es lo bastante larga y concurrida a las 2 de la tarde, para que mi estudio funcionara. Si quería encontrar un camión así, pues entonces el Paseo Bravo tenía que ser, por fuerza, el punto de partida.
Ahí me tienen pues, en la esquina de la 4 poniente y 11 norte, en pleno corazón de las cemas del AS DE OROS, bajo el rayo del sol de las 14:00 horas. No tienen idea de la multicultural variedad de camiones y microbuses, taxis y combies que convergen justo en esa esquina. Camiones azules, rojos, morados, amarillos, combis de iguales colores, números y letras, taxis de cientos de centrales y todos, absolutamente todos, hasta el gorro de personas.
Estoy como lelo leyendo todos los parabrisas y checando todas las rutas cuando la melodiosa voz de un chalán me indica el camión que debo tomar: "!!!!! Subiendo subienduoooo, Paseeeeeo Bravuoooo, Maayorazguooooo, Ciento Cincuoooo, Unidad Guadalupueeee… súbale súbale ¡!!"
Ante mi, un microbús con número 20 de color negro y contornito amarillo, con sus letreritos de las colonias que suele visitar diariamente por mas de 50 veces al día, perfectamente delineados con pintura blanca; una calcomanía de TAZ vestido de cholo con la lengua de fuera, colocada arriba de uno de los faros, en el otro lado, arriba del otro faro, un graffiti de un bart orinando el foco.
Venga pues, me dije, ahí vamos. Subo la escalerilla y luego luego el chalán, rociándome la cara suavemente con el aromático humo de su cigarrillo mentolado, me extiende la mano y espera mi pago. Mientras deposito una moneda de 5 pesos en su grasienta mano, observó al chofer: moreno café con leche, gafas negras como del vocalista de La Mosca (yo romperé tus fotos… ), cabello hirsuto bicolor, camisa azul abierta hasta el cuarto botón, arremangada hasta los codos, la mano izquierda sobre el volante y la derecha manipulando el estéreo que tiene colocado arriba, junto a una imagen de San Sebastián de Aparicio; y atizándole al play del cidí que anuncia: "Di-di-di-di jey aztek presentaaaa:" con rolas de Los Askis como fondo.
Todavía no salgo de mi asombro cuando una voz me despierta: "órale joven, atrás hay lugar, avance". Y es que tras de mi una fila como 8 personas que pretendían entrar. Así pues me corro hasta la parte trasera del camión, en donde encuentro el lugar perfecto para mi estudio pues mi campo de observación era total. Tras de mi, se llenan todos los lugares que se encontraban vacíos y todavía siguen subiendo personas; el pasillo se llena de poblanos que obedecen ciegamente al letrado aprendiz de chofer "Orales, corransen hasta ‘tras y hagan dos filas… Señora, muévase pa que pase la gente, oiga señito porfis"
"Pos ya no cabemos, ya estamos llenos" contesta la señora, de cabecita blanca, corpulencia vestida de azul y adornada por delantalito rojo; canasta llena de verduras en el brazo derecho y en la mano izquierda un monederito negro que se comienza a perder entre los pliegues del delantal, de la blusa y de la señorona hasta encontrar su destino junto al corazón (no me pidan más detalles…que grotesco).
Llevamos más de 5 minutos sin avanzar, el chalán repite su proclama ("!!!!! Subiendo subienduoooo…) y las personas siguen tratando de subir por las dos puertas: licenciados, estudiantes de uniforme gris y voluminosas mochilas a la espalda, obreros con sus cajas de herramientas, un vendedor de chocolates de a 3x1 que quien sabe como le hace pero recorre todo el pasillo de ida y regreso, una señora con bebé en cangurera; unos novios que insisten en darse un beso pese a que un greñudo se interpuso entre los dos.
Yo, en mi butaca, pegado a la izquierda a la ventana y a la derecha a un mocoso que va engullendo una bolsa de churros bañados en viscoso liquido rojo que según, es salsa "de la que pica". Y de repente, la voz autoritaria del chofer que grita a los de atrás: "Ya subieron???", interrumpe el segundo coro de la rola de los Askis (Te daré una rosa, la mas bella la mas hermosa de las flores…) y acto seguido…
Por fin, el rugido del motor que tose bruscamente me indica que en breve inicia el recorrido… el camión comienza a avanzar…..
Sí!!... La Aventura ha empezado…..
(Continuará…)
6 comentarios:
tio lolo: creo que tu aventura en el micro es poco con lo que ocurre a diario, yo se que tu eres de la clase política, es decir, de la alta alcurnia... que bueno que -aunque sarcasticamente a tu estilo- documentas lo que pasa en el transporte... una vez lo escribió Héctor Aguilar: tenemos uno de los peores transportes públicos del país. Un saludo
Wako
GRACIAS WAKO
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Vaya! hasta que regresaste.
La verdad tío lolo. NO/NO te creo que TU te hayas subido a un micro; no creo que hayas utilizado por PRIMERA VEZ en tu vida el transporte público.
Lo dudo mucho, se me hace que, como lo dicta tu alcurnia, contrataste a un encuestólogo de esos que abundan para apoyar a los políticos, o hasta te valiste de los que hacen telemercadeo.
Aunque, no puedo negar que lo que narras sí suele ocurrir en el transporte público.
Esperaré a mañana a leer tu segunda parte (claro por encargo).
saludos
P.D. No te salió urticaria?. De seguro fuiste a que te desinfectaran.
Ciertamente tío, es una aventura, pero no te olvides por favor de las combis ahh!!! pero sólo contará si te subes y no te toca lugar sentado, o bien debes ceder el lugar como buen caballero que no demostraste ser con la señora de edad avanzada, por cierto guardó su monedero? pero que no se supone que no pagan pasaje los de tercera edad? Ilustrame sólo sé que cuesta cinco pesos, no me he subido en una en varios años.
Tu sobrina
PUES AUNQUE NO ME CREAN, SI ME SUBI AL MICRO... ES MAS, ESA RUTA ME LLEVABA TODAS LOS DIAS MIENTRAS ANDUVE SIN VOSHO, CUANDO ME DI EN LA MADRE HACE UN AÑO. Y SI QUE CONOZCO OTRAS RUTAS. POR OTRA PARTE, NUNCA ME HE SUBIDO A UNA COMBI, ESTA CAÑON DOBLAR MI HUMANIDAD EN DOS O EN TRES PARA PODER ENTRAR EN UNA. Y SI TIENEN DUDAS DE COMO GUARDÓ SU MONEDERITO LA SEÑORA, PUES VAYANSE A UN MERCADO O A UNA TIENDA Y FIJENSE EN CUALQUIER ÑORA, SIEMPRE HACEN LO MISMO... COMO SI EL MONEDERO LACTARA.
SALUDOS
Tio Lolo webon y chismoso !!! no que ahora si volvias a escribir con mas ganas... has perdido a un lector.
Wako
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