lunes, 21 de enero de 2008

DOS KILOS DE BACHOCO, POR FAVOR!!!



Que dicen las monjitas del convento de la Uña Encarnada que pa'l rompope se usan muchos pero que siempre sobran varios por si hay que repartir.

Que dicen que hacen daño a la salud por aquello del colesterol, pero usados atinadamente, suelen proporcionar vigor, fortaleza, decisión, TAMAÑOS!!!.

Que dicen que si hay alguna alma bondadosa que se apadiade de ellos, les envie por lo menos dos kilos de Bachoco al palacio municipal, dirigidos a la oficina del primer piso, hasta el fondo, que allì seguro si se recibirían con muchisisisimo gusto.

Y es que despuès de ver còmo los ambulantes retomaron las calles del centro histórico sin el menor rubor, con todas las facilidades, enfrentando la dèbil y timorata respuesta de la autoridad municipal, pues nos deja pensar que a los compas que todavía despachan en el recinto del Charlie Hall, pues como no que no hallan la manera de decirles "vade retro", les faltan muchos... o de plano todo es una artimaña del alcaldeso en represalia porque el comercio organizado y la cupula empresarial en general le han tundido duro. Conociendo al napoleoncito, me inclino más por la tercera opción, que no es que le falten oeufs sino que le sobra cola, uña y colmillo.

Y es que sòlo el inocentòn dirigente de los comerciantes organizados podría haberse creído el cuento ese de que se limpiaría al centro histórico de ambulantes, que se están construyendo las plazas comerciales necesarias para reubicarlos, que se usará la fuerza pública para desalojarlos si reiniciden, ajá si como no.

El tener ambulantes en las calles representa un gran negocio para las autoridades municipales, que no paran de hacer cuentas alegres de todo lo que se embolsan por cobrar los espacios a los informales, y es que se dice que el "puesto callejero" le representa a las autoridades algo así como 500 pesos diarios por cada uno, se imagina: multipliquele 500 pesos por, que le gustan?: mil ambulantes?... son 500 mil jugosos pesos diarios directitos a las bolsas de kikìn, mr. burns el tesorero, el caciquil secretario de gobernación municipal, el profugo jefe de asesores y no dude que hasta el sirenito siga recibiendo su mesada.

Aunque también debo reconocer, y no es en nigún modo disculpa para todos ellos, pero este asunto de los ambulantes es permanente y constante en cada administración, son como un mal necesario: mal para los ciudadanos y necesarios para la autoridad en turno como fuente de ingresos lim-pie-ci-ta de polvo y paja. Así que vaya usted por las palomitas y sientese a ver la misma pelìcula de siempre: autoridades que dizque los corren y ambulantes que dizque se van pero siempre regresan. Casi casi podria asegurar que este cuento lo estaremos escuchando el próximo trienio... apuesta????

1 comentario:

el regreso del lobo dijo...

che tio lolo la neta tuvo muy guanga tu crítica, ahora sí parecía ´que la había hecho pepillo origel